Entradas

Cambios

Hace tiempo pensaba que el amor debía parecerse a mi, apasionado, intenso y moreno, seguramente moreno, nunca me creí lo del gordito y blanquecino querubín, ¿cómo podría algo tan arrobador ser tan fofo? No siempre confiaba cuando las voces de la experiencia sentenciaban "lo digo por tu bien, no lo hagas, yo he pasa por ahí, no te conviene” Parecía más una atractiva invitación que una advertencia. Y ahora parada en esta montaña y con los ojos más abiertos que en ese entonces, noto que todas aquellas trilladas y pesadas frases eran y son en efecto voz del amor, le he conocido variados rostros... ¡Y no! No se parece a mi, gracias al Universo para todos hay. Berenice Pinzón 

He tenido tiempo

He tenido tiempo de enamorarte a distancia, de recorrer tus sentidos, de comer y beber los encantos que visten tu nombre y tu piel. No he necesitado vivir estos años contigo para gozar de eso tuyo que surge conmigo, del descarado encanto que no sabe ocultarse a ojos ajenos sorprendidos. Te amo bajito, bajito como late un corazón rebosante y pleno cuando está creando universos. Te amo sincero, porque en el proceso de amarte sin cuerpo he encontrado un gesto genuino en mí, que porto como sello infalible de que sé hacerlo, amar sin tiempo, sin lugar, sin necesidad. Berenice Pinzón

Me visto de piel

Me visto de piel para cubrir con ella tu existencia. Para acompañar tus quereres, tus dolores y tus manías. Para adentrarme en el misterio de sangre, huesos y pálpitos. Me cubro de ella para maravillarme de la libertad de tu sonrisa. Para recordar que creía andar sin rumbo y el rumbo era ni más ni menos que tu piel. Me visto de mí para no olvidar jamás tu presencia. Berenice Pinzón

De mi corazón a tus ojos

Si hoy estás leyendo esto, debes saber que has marcado mi vida profundamente, que te quiero, te admiro y te respeto. Aprecio sinceramente lo hermos@ que eres, que soy y que hemos sido juntos.  Agradezco por supuesto nuestro encuentro en la vida, en la etapa que haya sido, el tiempo que haya durado, la intensidad que haya tenido. Amo saber que eres parte de mi vida, de mis recuerdos,  de lo que soy. Gracias por tu tiempo, por tu espacio y tus ganas para compartirte conmigo. Deseo que la vida te abrace, que puedas ir y venir a las estrellas con plenitud y saber que eres tan brillante y magnífico como ellas , te bendigo a ti y a todo lo tuyo. Berenice Pinzón

La carta muda

La carta muda  (siempre en presente)  Quisiera revelarte de a poco todo lo que mis silencios te guardan. Que no sabes ni supones ni adivinas porque el tiempo y la distancia cobran factura altas, aunque los románticos lo nieguen. Debes saber que soy todo un camaleón cuando se trata de ti, mil colores me recorren al ritmo de tu voz, de tu respiración, de tus deseos y tus desaires. Me sonrojas con profundo deseo y también con incontrolable furia. Me estremece el puro pensamiento de un poco de ti y me turba un poco de ti en otros ojos.  Te agradezco, te lloro, te quiero, te olvido en momentos, te grabo en otros.  Me impacta tu andar y espero que te haya impactado el mío.  Berenice Pinzón 

prefiero ahora

Al círculo de fuego: A los que estuvieron  A los que están A los que están por venir.  Sé que vivimos en un mundo de sombras que desaparecerán como nosotros mismos, aún así prefiero ahora atesorar los momentos en que nuestras existencias se han cruzado.  Prefiero llevarme a los labios el sabor de tu sonrisa, la sensación de tu plenitud por el sabor de la vida y tu saciedad momentánea.  Prefiero asumir que me dejé arrastrar por cuenta propia y que tú jamás lo hiciste. Agradecer los raspones en el tropiezo.  Prefiero amar sin pensar en pertenencia. Sé que todo se sucede ahora mismo una y otra vez, sé que la comunión que he sentido acurrucada a tu lado, escuchando el palpitar de tu corazón, es real. Acaricio con los dedos de la imaginación los momentos que hemos tejido juntos. Gracias por dejarme mirarte con mil rostros, gracias por la plenitud de este día. Gracias infinitas por andar a mi lado y dentro mío.  Berenice Pinzón