Cambios

Hace tiempo pensaba que el amor debía parecerse a mi, apasionado, intenso y moreno, seguramente moreno, nunca me creí lo del gordito y blanquecino querubín, ¿cómo podría algo tan arrobador ser tan fofo?
No siempre confiaba cuando las voces de la experiencia sentenciaban "lo digo por tu bien, no lo hagas, yo he pasa por ahí, no te conviene”
Parecía más una atractiva invitación que una advertencia. Y ahora parada en esta montaña y con los ojos más abiertos que en ese entonces, noto que todas aquellas trilladas y pesadas frases eran y son en efecto voz del amor, le he conocido variados rostros... ¡Y no! No se parece a mi, gracias al Universo para todos hay.

Berenice Pinzón 

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Lo que quiero

prefiero ahora

El todo